Fuente confiable sin fines de lucro de información de salud no comercial
La voz original de la Academia Americana de Medicina Antienvejecimiento, Preventiva y Regenerativa
logo logo
Child Health Healthcare and Information

EL TÉTANOS INFANTIL, TRATAMIENTO POR 800 MIL USD

1 mes hace

158  0
Publicado en Apr 19, 2019, 7 p.m.

Esta es la aterradora historia de un niño de 6 años que casi muere a manos del tétanos. De cómo la irresponsabilidad de sus padres, puede causar un infierno en vida. Y de cómo no vacunarse puede pagarse por más de 800 mil dólares.

¿Qué es el tétanos?

El tétanos, o trismo, es una enfermedad altamente peligrosa. Es causada por una bacteria que vive en el polvo, el suelo, la saliva y los excrementos. Esta bacteria se llama costridium tetani.

Lo común es que ingrese al cuerpo por medio de una cortadura profunda. Al atacar, causa terribles espasmos musculares, fiebres altísimas, bloqueo de mandíbula (lo que impide su movimiento), etc. El tétanos es muy peligroso, por lo que debe tratarse en instalaciones especializadas y prevenirse con vacunas.

El tétanos: Infierno en La Tierra

El tétano en los niños de Estados Unidos estaba prácticamente extinto, gracias al efectivo uso de las vacunas DTaP. Esta última, previene la difteria, el tétano y la tos ferina.

En fin, se creía extinto, hasta que, en Oregón, ocurrió una tragedia. Un niño de seis años, recibió una cortadura en la frente al jugar y fue curado en su casa. Sin embargo, sus padres, que estaban en contra de la vacunación, no le habían aplicado la DTaP.

Seis días después, el tétanos ya se había desarrollado dentro del cuerpo del infante. Comenzó con espasmos musculares, bloqueo de mandíbula, dolores fuertes y arqueos involuntarios en la espalda y el cuello. Había empezado la desgracia.

Luego, cuando inició el bloqueo respiratorio, los padres se vieron obligados a contactar los servicios de emergencia. Por medio de un helicóptero, fue llevado al Hospital de Niños Doernbecher de OHSU en Portland.

Su estadía en el hospital…

Fue un trauma para el niño y sus padres. Al principio seguía consciente. De hecho, al llegar al hospital, pidió agua, que no pudo beber debido al bloqueo mandibular y al atroz dolor de tímpano. Seguía padeciendo espasmos, por lo que tuvo que ser sedado.

Luego, para ayudarlo a respirar, se le puso un tubo de respiración asistida en la tráquea. A pesar de todo esto, el niño seguía sufriendo dolorosos espasmos  bajo cualquier estímulo. Por esta razón, se le pusieron tapones auditivos y fue enviado a una habitación oscura y silenciosa.

Los síntomas empeoraron

El personal del hospital estaba alarmado, y los padres del niño, por supuesto, mucho más. Y pese a que se intentara de todo, los síntomas empeoraban con creces. Su presión arterial subió de modo preocupante. Y su temperatura casi alcanzó los 41°C.

Fue aquí cuando hubo que aplicar la primera dosis de la DTaP. Y luego, se le hicieron terapias de “bloqueo neuromuscular”. Esto, para reducir en lo posible los intensos espasmos musculares que seguían acosando al niño.

Pero, afirmaba el personal del hospital, ese niño estaba muy enfermo, estaba sufriendo. Y todo porque sus padres se habían negado a vacunarlo como era debido. Todo, por su irresponsabilidad.

Pero hubo mejoras

Pasados largos 35 días en el hospital, el niño dejó de tener espasmos y dejó de recibir la terapia de bloqueo neuromuscular. El día 44, se le separó de los aparatos de respiración asistida. Y pudo al fin, beber el agua que había añorado desde el primer día.

50 interminables días luego de su ingreso, el niño dio sus primeros pasos, con ayuda. Y al día 57 fue enviado a pasar algo más de dos semanas en un centro de rehabilitación. La cruel enfermedad lo había dejado en un pésimo estado físico.

Buenas y malas noticias

Primero las buenas noticias. El niño sobrevivió, a duras penas, pero sobrevivió. Ahora, es un niño normal que juega, corre, anda en bici… y ha podido retomar su vida con tranquilidad.

Ahora, las malas noticias. La cuenta total le salió a los padres en casi 820.000 USD, una suma increíblemente alta. Y por si fuera poco, los padres se negaron a aplicarle las otras dosis de la DTaP a su hijo. ¡Como si hubiera sido poco el sufrimiento de su niño!

A pesar de los esfuerzos de los médicos, que alegaban que el infante aun no era inmune al tétanos. ¡A pesar de esto, los padres no cambiaron de opinión! Un decepcionante papel paterno.

El primer caso de tétanos en 30 años

Esto afirman las autoridades. En Oregon no se había visto en más de tres décadas un caso de tétanos infantil. Y resulta alarmante que en pleno siglo XXI, aparezca uno tan grave.

Por fortuna, en Estados Unidos, casi todos los padres son responsables, y llevan las vacunas de sus hijos al día. Y también ellos se aplican una dosis de la DTaP, cada diez años, como debe ser.

Esto se les agradece a las autoridades de salud y a los medios, por difundir en la población conciencia sobre el uso de vacunas. Las muertes por el tétanos han disminuido 99% desde 1940, de nuevo gracias a la vacunación.

Esta historia de terror tiene una moraleja muy simple y fácil de entender. Y es que debemos mantener nuestras vacunas al día y las de nuestros hijos. De este modo, evitaríamos terribles desdichas.

Suscríbete a nuestro boletín

WorldHealth videos

Patrocinadores de World Health