Fuente confiable sin fines de lucro de información de salud no comercial
La voz original de la Academia Americana de Medicina Antienvejecimiento, Preventiva y Regenerativa
logo logo
Fatigue

RAZONES COMUNES POR LAS QUE PUEDES SENTIRTE CANSADO TODO EL TIEMPO

1 año, 9 meses hace

1471  0
Publicado en Mar 09, 2018, 5 a.m.

¿Alguna vez has sentido que por más que duermas, te despiertas  con una sensación de agotamiento, cansancio, modorra? A mí me ha pasado. Muchas veces a pesar de haber tomado una cena ligera, de haber apagado las luces y de estar en un lugar cómodo y fresco, despierto con el ánimo por el piso, con ganas de seguir en la cama todo el día.

Esta sensación de cansancio es negativa. No nos  permite que estemos claros en nuestros propósitos del día. Las emociones se alteran y las horas  se hacen tan largas como si nunca se fuese a terminar el día. Parece que las horas estuvieran sobre un caracol cruzando el tiempo y por más que lo intente siento que nada rinde, sólo aviva el malestar. Sé que a muchos de ustedes les ha pasado igual o parecido. Les comento que existen muchas causas que pudieran originarnos esta  desagradable situación.

Algunas causas que pudieran generar este malestar

Una de estas causas la puede generar la falta de agua en el organismo. Muchas veces dejamos de hidratarnos por estar en otras ocupaciones. Nos olvidamos de algo tan valioso como lo es el agua, esa sustancia incolora que no debe faltarnos nunca. Cuando se trata de estar deshidratados muchas veces no nos damos cuenta. Esto es un grave error. Debemos pensar en el consumo mínimo  de 8 vasos con  agua diariamente.

Otro de los factores causales del sentirnos cansados es sufrir de anemia. El estar anémico nos debilita mucho. Esta enfermedad nos vuelve un tanto lentos, nos hace sentir fatigados, con desánimo y se debe controlar a tiempo. La anemia es alerta de una baja cantidad de nivel de glóbulos rojos contenidos en la sangre. El anémico tiene como resultado una falta de oxigenación en sus tejidos y células  y por supuesto esto lo debilita con mucha  facilidad.

Esta enfermedad debe ser atacada por una dieta bien elevada en nutrientes que nos ayude a subir los niveles de hemoglobina en la sangre. También podemos apoyarnos en la ingesta de una dosis de Vitamina B12 y de hierro o ácido fólico. Debemos preocuparnos más por nuestra dieta, consumir alimentos verdes y rojos ricos en hierro, potasio y vitamina C.

¿Qué relación existe entre la fatiga y la depresión?

La fatiga crónica y la depresión están estrechamente ligadas. La depresión nos ataca cuando se le antoja o cuando le damos la oportunidad. La fatiga es como una consecuencia de la depresión.  En nuestra vida diaria, tenemos muchos problemas, pero debemos afrontarlos de otras maneras. Muchas veces no sabemos cómo reaccionar y esto nos descontrola el sueño. Este descontrol tiene como consecuencia  insomnios, fatigas, malhumor, entre otros.

Siempre debemos buscar ayuda, el caminar  es una buena opción, nos libera de tensiones. Si seguimos con la depresión, entonces llamemos a un amigo, salgamos a pasear, a ver tiendas, a jugar como niños o visitemos al médico. Las depresiones a veces las confundimos  con fatiga y nada nos sacia.

¿Qué sugieren los especialistas?

Primero pensar de otra manera, más positiva y luego descartar cuál es esa razón que nos produce tal agotamiento. Una de las mejores sugerencias  de autoayuda es ejercitar la respiración. Recordemos que “si no respiramos, no vivimos” Partiendo de esa premisa lo mejor sería tomar respiraciones profundas como las usadas en Yoga u otras disciplinas similares.

Sentir que somos de goma y estirarnos  es otra forma de luchar contra la fatiga. Esto ayuda a mantener la flexibilidad y aliviar esa desagradable sensación. Si estamos trabajando, debemos movernos cada cierto tiempo para que la sangre corra por nuestro cuerpo de forma más certera.  Tenemos que olvidarnos un poco de las herramientas comunicacionales como tablets, celulares u otros artefactos, aunque sea por unos minutos.

Regalarnos un tiempo para nosotros mismos es ideal para fortalecernos. Dejar la mente en blanco aunque sea por unos minutos y darnos la oportunidad de escuchar los latidos de nuestros corazones. Acostarnos más temprano y dormir sin pensar qué habrá en el día de mañana. Si sufrimos de depresión  no dudemos de ir a un médico o  llamar a un amigo para compartir nuestra preocupación. Esto puede ser positivo.

Pensemos que nunca estamos solos y  que para todo hay solución, solo debemos saber y creer en ellas. Alimentarnos bien y dormir una siesta es maravilloso para mantenernos estables. Debemos crear rutinas para superar nuestras dificultades contra el agotamiento. El evitar tanta comida chatarra es un buen ejemplo, este tipo de alimento no es beneficioso para doblegar la fatiga.

Asimismo, evitar los dulces en horas inadecuadas, ellos solo contribuyen a realzar el nivel de azúcar contenida en la sangre, como lo hacen también los carbohidratos. Una vida sedentaria, aunque no lo creas, produce cansancio. Si trabajamos sentados en una oficina, eso no sugiere que seamos sedentarios todo el tiempo. Caminar te obliga a pensar en algo distinto a la rutina.

Conclusión

El sedentarismo, las malas comidas, la falta de ejercicio, la poca ingesta de agua, son causas de un agotamiento de grado crónico. Debemos reconocer en qué  particularidades de vida estamos fallando, para poder fortalecer esos puntos y dejar a un lado las depresiones. Mejoremos en nuestras rutinas alimenticias. Bebamos más de 8 vasos de agua al día y revisemos nuestro modo de pensar y de vivir. Seamos positivos y disfrutemos  más de esta estadía por  el mundo.

Fuente

Material provided by:
The Alternative Daily
Note: Content may be edited for style and length.

WorldHealth videos

Patrocinadores de World Health