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Anti-Aging Research Science

LA PROTEÍNA ANTIENVEJECIMIENTO PODRÍA ESTAR DIRIGIDA A REJUVENECER LAS CÉLULAS INMUNES

7 meses, 3 semanas hace

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Publicado en Mar 03, 2018, 9 a.m.

Recientes investigaciones han comprobado que las proteínas antienvejecimiento protegen contra algunas enfermedades relacionadas con la edad. Algunas de ellas son el cáncer, la neurodegeneración y las enfermedades cardiovasculares. Un estudio que se realizó por investigadores de los Institutos Gladstone, reveló recientemente que las proteínas podrían estar dirigidas a rejuvenecer las células del sistema inmune.

Las proteínas de las que hablamos corresponden al nombre de SIRT1. También conocida por ser activada por el vino tinto. En el estudio al que nos referimos, publicado en el Journal Of Experimental Medicine, los científicos tenían la teoría de que este se involucraba en las células del sistema inmune que se desarrollan con la edad. Las teorías de los investigadores resultaron acertadas.

Buscaban comprobar cómo esta proteína que puede ayudar al rejuvenecimiento, afecta a una categoría específica de las células inmunitarias. Las células T citotóxicas. Son caracterizadas por ser los protectores especiales del sistema inmune. Su función es detectar y eliminar toda célula infectada por un virus, células dañadas o cancerosas.

Investigaciones y teorías de los científicos

La directora principal del estudio de Gladstone, Melanie Ott, tenía teorías fundamentadas en los hechos que se pueden ver en el desarrollo de la vida del hombre. “A lo largo de la vida una persona, con constante exposición a distintas bacterias y virus, padece la maduración de las células T y es cuestión de tiempo para que pierdan la proteína llamada CD28, y al envejecer, estas se vuelven más tóxicas para el entorno en que se encuentran”.

El proceso de envejecimiento se puede acelerar de distintas formas que colocan en riesgo la salud del individuo. Las infecciones virales persistentes, como el VIH y el CMV (citomegalovirus humano). Algunos estudios comprobaron que los pacientes con VIH, tenían una mayor acumulación de células T maduras en una edad mucho más joven que una persona no infectada de una edad más avanzada.

“Mientras mayor sea el número de células T citotóxicas maduras en el cuerpo más se ha logrado asociar a una cantidad de enfermedades relacionadas con la edad, autoinmunes e inflamatorias”, acotó Ott. Dicha investigadora también funge un papel como profesora en el Departamento de Medicina de la UC San Francisco. “Deseábamos encontrar un método efectivo para contrarrestar este fenómeno”.

¿Qué ocurre en las células envejecidas?

Cuando la célula T “joven”, se encuentra en estado de reposo, usa el oxígeno para “respirar”. Una vez que esta se activa para atacar un cuerpo que identifica como bacteria o virus, cambia a la glucólisis mejorada y usa azúcar para obtener la energía necesaria para atacar el virus intruso en el sistema. Resulta un procedimiento efectivo para pasar a la acción, pero que puede ser perjudicial para el desempeño a largo plazo.

Podemos imaginarlo de distintas formas –Acota la investigadora–, un corredor de 60 metros por ejemplo, requiere de un impulso de energía para llegar a su objetivo, a diferencia de un corredor de maratón que necesita de diferentes fuentes de energía para seguir durante un largo período de tiempo durante la carrera.

Conforme las células T envejecen y van perdiendo el CD28, pueden cambiar a la glucólisis con más facilidad, sobre todo si se inhibe la respiración. Además, también se ven perjudicadas porque pierden las proteínas antievejecimiento SIRT1. Es cuestión de tiempo para que se vuelva un problema, ya que sólo se tornará más tóxicas para las células que le rodean.

El mecanismo que permitirá combatir el envejecimiento y los tumores malignos

Si se logra tener una mejor comprensión del papel que desempeña la SIRT1 en el envejecimiento de las células T, los investigadores pueden lograra identificar las debilidades de dichas células y crear, como lo han hecho después de muchas investigaciones, dos posibles nuevos objetivos farmacológicos.

La principal ventaja es que se podrían desarrollar una variedad nueva de medicamentos. Todos centrados en fortalecer la SIRT1, para rejuvenecer las células T citotóxicas maduras, y así lograr evitar que progresen a un nivel muy elevado de desarrollo que pueda volverlas altamente tóxicas para sus alrededores.

Alternativamente, se podrían utilizar los medicamentos para volver así las células T más tóxicas. Al hacer temporalmente que las células T jóvenes se vuelvan más agresivas y se comporten como células maduras, se lograría respaldar una respuesta antitumoral agresiva u otros tipos de enfoques inmunoterapéuticos.

Fuente:

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/11/171130170227.htm

Journal Reference:

Mark Y. Jeng, Philip A. Hull, Mingjian Fei, Hye-Sook Kwon, Chia-Lin Tsou, Herb Kasler, Che-Ping Ng, David E. Gordon, Jeffrey Johnson, Nevan Krogan, Eric Verdin, Melanie Ott. Metabolic reprogramming of human CD8 memory T cells through loss of SIRT1The Journal of Experimental Medicine, 2017; jem.20161066 DOI: 10.1084/jem.20161066

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